Por qué no deberías usar cabinas de rayos UV

Cada vez que vuelvo a España escucho la misma frase: ¡qué blanca estás! ¡debería darte el sol!

Tener una piel blanca aún genera este tipo de comentarios, cuando lo que realmente debería preocuparnos es lo contrario: ¡qué moreno estas! ( ¡y vaya cantidad de radicales libres expectantes para producir, en el mejor de los casos, hiperpigmentación!).

Bromas aparte, todos sabemos que el exceso de exposición solar es perjudicial, no solo por el dolor que produce no poder abrocharte ni el sujetador, si no para la salud.

Las cabinas de rayos UV son un método rápido y de los más recurridos para bronceados rápidos. Se pusieron de moda en los años 80/90 y aseguran un moreno durante los 365 días del año. Sin embargo, actualmente  la organización mundial de la salud o la FDA lo consideran un riesgo más de poder desarrollar cáncer de piel. El moreno de cabina ha pasado a la historia.

Cuando nos exponemos al sol tenemos diferentes tipos de radiación: la ultravioleta, infrarroja y visible. Siendo la UV la que da ese moreno que tanto nos gusta, en concreto, la radiación ultravioleta de onda larga, UVA.

Post recomendado: UVA, UVB, UVC, IR-A, Visible ¿Cuál es más peligrosa?

En las cabinas de bronceado, aunque la intensidad de la luz UV y el tiempo se pueden limitar, lo que nos llega directamente a la piel es radiación ultravioleta artificial. Igual o más perjudicial para la salud.

Limita la síntesis de vitamina D

Uno de los mayores problemas actuales es el déficit de vitamina D (casi en el 50% de la población). Un déficit debido al cambio en nuestros hábitos de vida, donde hemos pasado de ser animales de exterior a vivir recluidos en cuatro paredes, lo que limita la síntesis de vitamina D a través del sol, o a vivir de ultraprocesados y no de comida real.

Cuando hacemos uso de una cabina de bronceado, nos exponemos a una radiación ultravioleta de onda larga: UVA. Ya que la de onda media, UVB, causa cáncer de piel y la de onda corta, UVC, es mutagénica. Por tanto, eso de que las cabinas de bronceado son buenas para los huesos es un mito, y de los gordos.

Además, el exceso de radiación ultravioleta no solo hace que nos quememos y podamos tener otras afecciones o enfermedades de la piel, si no que el exceso de radiación desactiva la síntesis de vitamina D3.

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Acelera el fotoenvejecimiento

En el artículo sobre las cremas con efecto calor y frío hablamos de los receptores térmicos que tenemos en las células y que activan procesos en cascada. En el caso de una crema para calmar las piernas, el efecto es bastante corto y poco agresivo, sin embargo, cuando nos exponemos a la luz solar o artificial estamos calentando la piel durante un periodo de tiempo muy largo y muy intenso.

Como mecanismo de defensa a este cambio de temperatura, los melanocitos comienzan a producir melanina que transportará hasta los queratinocitos a través de los melanosomas (melanogénesis). Una radiación en exceso, produce un aumento de queratina, de ahí que muchas veces notemos la piel mucho más rugosa y gruesa (engrosamiento), después de estar vuelta y vuelta durante dos semanas sin parar.

Otro fenómeno que ocurre es la aparición prematura de arrugas. Su mecanismo viene inducido por la degradación del colágeno. Un exceso de radiación UV activa la colagenasa a través de los radicales libres, que no hará más que degradar el colágeno que tenemos y por tanto, dará lugar a las arrugas y a una piel menos elástica.

Post recomendado: ¿Es necesaria la Vitamina C para la formación del Colágeno?

Puede producir eritemas y problemas en la piel

Normalmente cuando acudimos a un solarium queremos un bronceado rápido y en el menor tiempo posible. Esto ha hecho que la intensidad de las lámparas de luz ultravioleta artificial sea demasiado elevada, lo que puede ocasionar quemaduras, sensibilidad en la piel y problemas como inflamación, eritemas, descamación, etc.

¿Debemos usar fotoprotección solar en cabinas solares?

La pregunta sería ¿por qué usar cabinas de bronceado? Actualmente existen miles de productos para broncear la piel que no son nocivos y pueden darnos ese efecto que tanto nos gusta para una ocasión especial.

Sin embargo, si después de leer el post no te he convencido, sí, deberías usar sin duda factor de protección solar.

 


 

Bibliografía:

[1] Matthias Wacker & Michael F. Holick (2013) Sunlight and Vitamin D, Dermato-Endocrinology, 5:1, 51-108, DOI: 10.4161/derm.24494

[2]Matthew T.KitsonStuart K.Roberts, D-livering the message: The importance of vitamin D status in chronic liver disease, Journal of Hepatology, Volume 57, Issue 4, 2012, 897-909.

[3] Ness, Andrew R et al. “Are We Really Dying for a Tan?” BMJ : British Medical Journal 319.7202 (1999): 114–116.

[4] Radiación Ultravioleta Y Salud, S.C. Silva, E.L. Gervaso, J.H. Mauro, Editorial Universitaria, 2005.

[5] Dermatología en medicina general, Fitzpatrick, Tomo 4, Editorial Panamericana, 2008.

[6] Health Effects of Artificial Light,  Scientific Committee on Emerging and Newly Identified Health Risks, European Commission.

[7] El bronceado artificial: Los riesgos de los rayos ultravioleta, FDA.

[8] Vitamin D und Solarium

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