Luz visible e infrarrojos ¿necesito un cosmético para el envejecimiento digital?

Ya era complicado leer una etiqueta de un protector solar y conocer la diferencia entre el UVA y UVB como para que ahora tengamos que preocuparnos de la luz visible e infrarroja.

Protectores urbanos todoterreno que protegen frente a la luz de los teléfonos móviles para que podamos pasar horas delante de la pantalla sin preocuparnos de nuestras manchas. ¿Hasta qué punto es cierto? ¡Te lo cuento!

¿Qué es la luz visible?

Fuente: foucaultacerbi.com
Fuente: foucaultacerbi.com

La luz visible corresponde con la franja del espectro electromagnético que se encuentra entre la radiación ultravioleta e infrarrojo en  longitudes de onda entre los 400-700 nm. A la superficie terrestre llega cerca del 50% y la zona del espectro más interesante a nivel cutáneo es la que corresponde con la de mayor energía: la luz violeta y azul (HEV, high energy visible light, 400-495 nm).

Como ocurre con la radiación ultravioleta, la luz visible se emplea en tratamientos de fototerapia para tratar patologías como son la psoriasis, o fotodinámica (TFD) en lesiones precancerosas.

Sin embargo, en los últimos años la exposición a la luz azul no procede solo de la radiación que recibimos del sol, sino de la emitida por dispositivos electrónicos. 

Hasta la fecha,  los estudios publicados coinciden en que la luz visible, procedente de la radiación solar, puede generar problemas de hiperpigmentación cutánea, con prevalencia en fototipos altos (IV-VI, piel morena) o en pieles con hiperpigmentacienes previas. Este aumento de melanina, esta mediado por proteínas receptoras presentes en los melanocitos (las opsinas) que inducen la melanogénesis. (71,72)

Al igual que la radiación UV, la luz visible genera un estrés oxidativo, lo que desencadena de la formación de radicales libres, causando fotoenvejecimiento cutáneo. 

¿Necesito un cosmético para poder usar mi smartphone?

Quizás nunca te lo has planteado hasta que aparece un anuncio que alerta sobre esto.

Mientras que la evidencia comienza a ser solida en lo referente a la luz visible procedente de la luz solar, no lo es tanto cuando hablamos de las pantallas artificiales. ¿Qué diferencia hay entre la luz azul procedente de la luz solar y las pantallas? La dosis recibida y potencia. 

Protege tu piel del envejecimiento digital

Aún son escasos los estudios que relacionan las pantallas azules como un problema dermatológico. Para hacernos una idea, la relación entre la potencia de la luz visible de las pantallas y del sol es de 1/200. Es decir, que la potencia recibida por las pantallas en 200 veces menor.

En 2018 investigadores franceses publicaron un studio in vitro donde fibroblastos humanos eran sometidos a una fuente de luz azul artificial (dosis de 99J/mc2), sin embargo, no mencionaban la potencia de la luz. Si esos datos obtenidos se extrapolasen a la vida real, deberíamos usar cerca de 80 días seguidos (sin parar) los dispositivos electrónicos, ya que al contrario de lo que ocurre con la radiación ultravioleta, la luz visible no es acumulativa. 

Es cierto, que los estudios sobre luz azul son preliminares y que será dentro de unos años cuando a nivel científico sepamos un poco más acerca de su efecto real. Pero de lo que no hay duda es la luz visible procedente del sol, es a día de hoy, más preocupante que aquella emitida de nuestros dispositivos electróncios, y de la que sí debemos protegernos en casos de hiperpigmentación previa o fototipos altos.

Cómo podemos protegernos de la luz visible

Lamentablemente, los filtros solares ultravioletas no protegen de la luz visible. 

Uno de los ingredientes más habituales en cosmética decorativa que  puede salvar a más de un usuario con hiperpigmentación son los famosos óxidos de hierro.

Los óxidos de hierro son usados en la industria cosmética como pigmentos y en función del estado de oxidación del hierro generan diferentes colores. En concreto hablamos del óxido de hierro rojo, amarillo y negro recogidos en el anexo IV de la regulación europea.

Aparte de ser pigmentos derivados del óxido de hierro, deben tener un tamaño de partícula determinado para que sean eficaces (aprox. de 200 nm). 

¿Qué ocurre con el IR?

La radiación infrarroja es aquella que percibimos como calor y que se emplea en terapias médicas, como en la curación de heridas o el tratamiento de acné. Dentro del espectro IR, la zona que podría resultar más perjudicial para la piel es aquella que corresponde al infrarrojo cercano (IRA o NIR, de 800-1200 nm).

Aunque la probabilidad de resultar dañina es menor que cuando hablamos de luz ultravioleta, y la evidencia publicada hasta el momento es poco relevante. Hasta el momento, es la exposición fuentes de IR empleadas en terapias, las que se relacionan  con un aumento del estrés oxidativo celular. 

Una lámpara infrarroja produce calor, y con ello un aumento de la temperatura. Esto, induce la expresión de las MMPs (Metaloproteinasas), presentes en la matriz extracelular y que se encargan de degradar proteínas, como son el colágeno y la elastina. 

Qué ingredientes buscar

En realidad, no deberíamos preocuparnos mucho más de lo que ya lo hacemos con la radiación UV. Lo más aconsejable es incorporar ingredientes antioxidantes como son el ácido L-ascórbico, ácido ferúlico o el tocoferol, entre otros.

Reflexión final

Si nos paramos a pensar, casi nos preocupamos más de qué parche poner para seguir pasando horas frente a la pantalla. Buscamos un cosmético que nos permita estar más tiempo conectados y evite la aparición de manchas , cuando quizás lo más interesante sería abordar el problema de otra manera: dejar estar tan conectado (en la medida de lo posible, obviamente). 

No es nada nuevo que pasamos más de 8 horas sentados, que tenemos vida sedentaria y que yo personalmente hasta que no estuve confinada no le di importancia al movimiento. Por eso, y en relación al tema que hoy nos concierte, te traigo otra información extra que puede ser interesante no para tu piel, si no para tu salud. 

Evidentemente, los consejos no te los voy a dar yo, una rata de ordenador.

De regalo hoy os enlazo algunas de las recomendaciones para evitar problemas posturales, si pasas horas pegado a una pantalla. Para ello, te invito a que conozca a Víctor Diaz, graduado en Ciencias Actividad Física y el Deporte especializado en prevención, intervención y recuperación funcional de lesiones, y que a mi, me está ayudando a ser más activa. 

El post lo podéis leer en su cuenta de IG (@prohealth.vd) o enlazado en este post una vez que esté publicado. 

Pd. Te habrás dado cuenta que he desactivado temporalmente los comentarios en el Blog. Debido a que esto es un «juan palomo», me es imposible gestionar los comentarios ya que se cuela demasiado SPAM. Por ello, si quieres darme tu feedback estaré encantada de leerte en redes sociales o en a través de mi correo electrónico (cienciaycosmetica@gmail.com). ¡Gracias por leer!

Referencias.

  1. Mahmoud BH, Ruvolo E, Hexsel CL, Liu Y, Owen MR, Kollias N, et al. Impact of Long-Wavelength UVA and Visible Light on Melanocompetent Skin. J Invest Dermatol. 2010 Aug 1;130(8):2092–7.
  2. Cohen L, Brodsky MA, Zubair R, Kohli I, Hamzavi IH, Sadeghpour M. Cutaneous Interaction with Visible Light: What Do We Know. J Am Acad Dermatol. 2020 Apr 11;
  3. Sklar LR, Almutawa F, Lim HW, Hamzavi I. Effects of ultraviolet radiation, visible light, and infrared radiation on erythema and pigmentation: a review. Photochem Photobiol Sci. 2012 Dec 13;12(1):54–64.
  4. Regazzetti C, Sormani L, Debayle D, Bernerd F, Tulic MK, Donatis GMD, et al. Melanocytes Sense Blue Light and Regulate Pigmentation through Opsin-3. J Invest Dermatol. 2018 Jan 1;138(1):171–8.
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