¿Quién no se ha pintado las uñas de rojo un día que estaba alegre, o gris cuando llueve? Dicen que los colores que elegimos están ligados con nuestro estado de ánimo.
Los colores de los esmaltes no es algo que esté ligado a un estilo, y además no pasan de moda. De tipo gel, con efecto porcelana, metalizadas, craqueladas, o las más socorridas, sencillas y lisas, las de toda la vida.
Es algo tan significativo dentro de la cosmética decorativa, que su venta llegó a superar la de pintalabios en el 2013, alcanzando recaudaciones de hasta $768 millones solo en los estados unidos.
Podríamos decir que es el producto dentro de la cosmética decorativa más asequible, los tenemos desde 1 € hasta los $250.000 dólares, para bolsillos más derrochadores.
Colores, acabados, y pinceles hacen que estos pequeños botes se conviertan para algunos en una gran obsesión de coleccionista, y es de los productos, dentro de la cosmética decorativa, al que más se le exige .
Tiempos de secado cortos, intactos durante días (¡cuando a un simple colorete le pedimos unas cuantas horas!), que brillen como recién pintados, sean resistentes al agua y detergentes, pero además fáciles de retirar.
¡Un todoterreno, vamos!
No hace falta correr una maratón para sufrir dolores musculares, una mala posición durante la noche, puede hacer que nos levantemos con de espalda y de cabeza, una sesión de turisteo o un trabajo de pie hará que nuestras piernas se noten cansadas e incluso algo inflamadas, o simplemente enfermedades degenerativas como la artrosis o la osteoporosis.